Sobre mi

Sobre mi

“Creo en el poder transformador del amor, la escucha y la presencia genuina.”

Mariana Beltrán del Río

Soy psicóloga, egresada de la Universidad Anáhuac México en 2024, y actualmente colaboro en el Newman Institute, acompañando procesos terapéuticos y formativos desde una mirada integral del ser humano.

Nací en Monterrey y desde muy pequeña crecí visitando casas hogar y asilos junto a mi mamá. Esas experiencias tempranas marcaron mi vida al ver, de cerca, la falta de amor, la profunda soledad humana y la fuerza que puede tener una simple presencia compasiva. Fue así como descubrí mi vocación a la psicología y mi deseo de acompañar y aliviar el sufrimiento humano. 

A mis 10 años me mudé a Texas, donde viví una década que me abrió al encuentro con distintas culturas, idiomas y formas de ver la vida. Aprendí lo diverso que puede ser el humor, el amor, el modo de relacionarse. Esta experiencia multicultural enriqueció profundamente mi forma de comprender y relacionarme con el mundo y a las personas. También me hizo crecer mucho, al tener que expresarme en un idioma que no era el mío. Hoy, el inglés es parte de mí: lo hablo con fluidez, disfruto leerlo, conversar en él… e incluso dar terapia.

A los 19 años viví una experiencia adversa que me llevó a iniciar un proceso de sanación personal e identificar el trauma como una huella profunda que puede transformarse en camino. Así descubrí la psicotraumatología. Comprendí que muchas personas viven heridas invisibles

Desde la preparatoria y durante la universidad, pasé varios veranos trabajando como consejera en campamentos enfocados en la formación en valores cristianos para niñas y adolescentes. Ahí descubrí lo mucho que disfruto acompañar procesos de crecimiento interior. Más adelante, ya egresada, tuve la oportunidad de trabajar como docente en un colegio en Ciudad de México. Ahí terminé de confirmar mi pasión por formar, guiar y sembrar inquietudes dentro del corazón humano. Disfrutaba profundamente invitar a los adolescentes a mirar hacia adentro, a descubrir su identidad, su misión, su valor… incluso cuando ellos mismos no sabían cómo ponerle nombre.

Lo que nunca imaginé es que ellos serían, sin saberlo, mis mejores maestros. Me enseñaron a estar presente, a acompañar con paciencia, a no huir del silencio ni de las preguntas difíciles. Me enseñaron a decir “no sé” con humildad y a pedir perdón cuando me equivocaba. Pero, sobre todo, me mostraron una verdad que llevo tatuada en el corazón: que las relaciones humanas sanan. Incluso cuando no hay respuestas. Acompañar el rechazo, la pérdida, la búsqueda de sentido… muchas veces sin resolver nada, pero con el poder inmenso de simplemente estar.

Me apasiona la filosofía, la teología, la neurociencia y la psicología, y creo que no pueden estar separadas. Acompañar a alguien es ver su historia con ojos integrales: cuerpo, mente y espíritu. Mi formación en trauma psicológico me ha enseñado que el cuerpo habla lo que el alma calla. Por eso creo en un abordaje clínico que contemple al ser humano desde una visión integral es esencial. 

Durante mi carrera realicé prácticas en el Hospital General de México en oncología pediátrica, colaborando con CENEPAS para ayudar a niños a comprender y afrontar su enfermedad. Tuve la fortuna de acompañar a niños y niñas en el proceso de comprender su enfermedad, los procedimientos médicos a los que serían sometidos, y sobre todo, ayudarlos a poner en palabras su mundo emocional ante la pérdida de la salud, de una etapa de vida o incluso de un miembro de su cuerpo. Allí confirmé que el trauma no siempre es un evento, puntual, externo, sino la vivencia interna de una experiencia que desborda, que duele, y que se agrava cuando no hay quien la contenga.

Reafirmé ahí mi deseo de acompañar experiencias adversas, como son en el caso de trauma psicológico.. porque es la presencia y la seguridad de las relaciones humanas lo que verdaderamente sana y promueve la salud mental, incluso en la presencia de adversidades. 

Desde 2022 he impartido conferencias y talleres sobre:

  • Prevención del suicidio
  • Regulación emocional y manejo del estrés
  • Misión personal e interioridad
  • Psicología de la mujer y sexualidad
  • Abuso de conciencia en contextos eclesiales

Actualmente, estoy investigando los efectos del abuso espiritual y de conciencia dentro de contextos eclesiales, así como las manifestaciones psicológicas del trauma en las víctimas. Me dedico también a formar a padres, docentes y formadores en cómo ser figuras significativas durante las crisis: recordándoles que estar es más importante que tener las respuestas perfecta.

Estoy cursando una maestría en Psicotraumatología en el Instituto Iceberg y me sigo formando porque transformar el mundo complejo de la mente y de las relaciones humanas requiere humildad y estudio constante.

Este espacio nace del deseo de compartir pensamientos, observaciones e insights que surgen de mi experiencia clínica y formativa. Quiero transmitir que sanar es posible, y que las relaciones humanas —vividas con autenticidad— pueden ser el espacio más fértil para la transformación.

Y cuando no estoy escribiendo, dando conferencias o acompañando procesos terapéuticos, probablemente me encontrarás en la montaña, corriendo por Reforma, disfrutando de un paisaje y un buen sándwich. Porque también creo que la belleza, el movimiento y los pequeños placeres cotidianos forman parte de lo que nos mantiene vivos y humanos.